Traducción: chastekome

Bienvenidos, y gracias por vuestro interés en Mí, Mi chico y Mi esclavo. Yo soy Brad, y llevo formando parte del mundo BDSM intermitentemente durante casi treinta años, y tengo a Mi esclavo a tiempo completo desde hace ya casi cinco años. Recientemente un chico se ha unido a Mí, y Me hace muy feliz con su dedicación y servicio. 

Me han pedido escribir artículos periódicos para Master Mark como forma de documentar los ZAHLENmen, y de dar retorno a la comunidad. Me he comprometido a escribir trimestralmente sobre Mí y Mis hombres; habrá algo nuevo al principio de cada estación con algunos artículos extra en medio.

Lo primero fue una entrevista que hice con MasterMarc hace algún tiempo, sobre Mi esclavo y la vida en castidad permanente. El segundo, que os presento hoy, está escrito por Mi chico, sobre sus reflexiones acerca de convertirse en un “chico”. El tercero, sobre lo que significa para Mí ser un Amo, será lo siguiente. 

Hasta entonces;


boy uli

1978 | 173 cm | 64 kg
Toronto (CA)

Cuando tenía 20 años, un amigo y yo solíamos burlarnos de los “chicos” de cuarenta años de los anuncios. Ahora que tengo 41 me he convertido en el chico de un hombre amante del cuero, y me siento mejor de lo que me he sentido en mucho tiempo. 

Siempre he estado en el lado sumiso, pero durante mucho tiempo este aspecto solo surgía cuando jugaba: no podía soportar la idea de una relación en la que los dos no fuéramos iguales. Hasta que la idea de que otro hombre me controlase en un sentido más amplio empezó a excitarme, alimentada por historias porno y conversaciones electrónicas. Con el tiempo llegué a darme cuenta de que, además de una relación larga que me hacía cada vez más infeliz, lo que me apartaba de una vida así era un falso orgullo y una autoestima frágil. Entonces, hace unos meses, esa relación terminó, y por un capricho del destino conocí a un hombre especial que es ahora mi Señor. Soy muy selectivo con a quién me someto, pero el tipo de respeto y cariño que siento por Él me hace desear someterme a Él. Me hace sentir que merece mi sumisión. Es bueno conmigo en un sentido en el que poca gente lo ha sido: quiere sacar lo mejor de mí, disfrutar la vida al máximo, y al ser la hostia de kinky, me ayuda a expandir mis límites. Me hace sentir orgulloso cuando le oigo presentarme como Su chico, y quiero que Él también pueda sentirse orgulloso de mí. Eso, para mí, es crucial: no quiero un Dominante que me desprecie y me haga sentir inútil; no creo que una relación basada en eso sea buena para nadie a la larga, te guste la degradación o no. Mi Señor me hace sentir que lo que puedo darle tiene valor.

Mi Señor también posee un esclavo 24/7 muy entregado, y en realidad fue él el que nos juntó. Si bien esta constelación no era algo que yo hubiera deseado, y me costó un poco acostumbrarme, al ser alguien que previamente solo había estado en relaciones tradicionales, funciona bien. No hay competición y no siento celos de ningún tipo. Los dos traemos al tablero cosas muy diferentes. El esclavo es más experimentado, no tiene límites en su sumisión y su servicio no admite cuestiones, mientras que yo, como chico, tengo voluntad para tomar mis propias decisiones sobre muchas cosas y puedo tener un punto más juguetón. Obviamente, haga lo que haga intento evitar cualquier cosa que pudiera sentarle mal. La forma en que mi Señor se relaciona sexualmente con nosotros también es diferente: el esclavo está aquí para servirle, pero conmigo es más complejo. Para mí, mi papel es hacer la vida de mi Señor más divertida, siendo con suerte a la vez un buen compañero, aunque no un igual. 

Un aspecto que nuestra relación tiene en común con otras relaciones Señor/chico es que el Señor es una fuerza organizativa en la vida del chico: muchos Señores disfrutan viendo a un chico crecer y alcanzar sus objetivos en la vida. Él disfruta dejando Su huella en mí y en mi vida. Eso incluye cambios en mi aspecto: por ejemplo, me hace depilar completamente y decide cómo me corto el pelo. Tengo algunos piercings que probablemente no me habría hecho libremente, aunque lo cierto es que ahora me gustan muchísimo, en parte porque son recuerdos constantes de Él en mí. Como algo fundamental, Él tiene un gran control sobre mi vida sexual. No tengo permiso para tocarme la polla más que para limpiarla y para mear; obviamente Él dirige lo que ocurre en el cuarto de juegos, y tiene la última palabra en otros contactos sexuales que yo pueda tener. Le encanta la idea de prestarme, así que es algo que puede ocurrir más en el futuro.

Mientras escribo esto llevo un traje de goma durante 24 horas, porque Él me lo dijo. También hay un conjunto de reglas y protocolos que regulan varios aspectos de mi vida, desde cómo nos comunicamos hasta si puedo sacarme la licencia de motos. Como Él dice, es un “dictador benigno”. Estas intervenciones están diseñadas para ser recordatorios de Él, o para llevarme en una dirección en la que los dos queremos que me desarrolle, o bien simplemente Le excitan a Él y a mí también, como el que tenga que llevar un plug siempre que nos encontremos. Esto deja un poso constante de excitación en mi vida diaria, pero también me parece “lo correcto” emocionalmente. Tal vez una razón sea el que suelo ser indeciso y tiendo a pensar demasiado, de forma que me da una sensación de calma no tener que preocuparme sobre algo, o preguntarme si me gusta o no, si Él ya lo ha decidido.

Tengo la desgraciada tendencia a encontrar siempre un pelo en la sopa, pero, esforzándome en ser un buen chico, intento poner ganas en lo que me eche y dejarme llevar. Lo que me permite dejarme llevar es que sé que Él me protegerá de daños físicos o emocionales, pase lo que pase.

Así que ¿qué significa ser un “chico”? Desde luego, la experiencia individual puede variar, y cada uno puede hacer sus propias reglas. Esto es lo que es, para mí, y me ha hecho un chico muy feliz.

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Welcome, and thank you for taking an interest in Me, My boy and My slave. I’m Brad, and have been a part of the BDSM world off and on for nearly thirty years, and have had My full-time slave approaching five years. Recently a boy has joined Me, and makes Me very happy with this dedication and service to Me. I’ve been asked to write periodic articles for Master Mark as a way of documenting the ZAHLENmen, and to give back to the community. I’ve committed to writing about Me and My men quarterly, there will be something coming out at the start of each new season, with some periodic bonus pieces in between. If you’re interested in seeing more, you can also follow along with U/us on social media or contact us on recon: recon.com/Zahlen | recon.com/ZAHLENboy | recon.com/ZAHLENslave
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